Verónica Franceschini, presidente del Colegio de Graduados en Nutrición de la provincia de Santa Fe, 2da Circunscripción, y respondía de este modo al interrogante de Rosario3.
La especialista dijo: “En esta época del año es fundamental el consumo de líquido, revalorizando, sobre todo, el agua. Y, a la hora de elegir los alimentos, debemos privilegiar aquellos que, en su composición, tengan mucha agua como es el caso de las frutas y las verduras. Recomendamos como saludables, en esta época del año, ese tipo de alimentos.
Además, deberán estar presentes en nuestras mesas, las carnes por su aporte en proteínas, tratando que sean variadas, es decir no todos los días el mismo tipo de carnes, intercalando carnes rojas, y la carne de pollo y pescado. Es un modo de ir rotando el perfil de nutrientes para nuestra alimentación.
¿Qué conductas son más saludables cuando nos sentamos en las mesas de navideñas?
En primer lugar, lo que nosotros sostenemos y repetimos que no hay alimentos prohibidos; siempre teniendo en cuenta que es nuestra responsabilidad al decidir por la cantidad de esos alimentos a la hora de ingerirlos. Y la frecuencia con que los vamos a incorporar a nuestros organismos.
Tengamos en cuenta que en general, y por tradición familiar, en las fiestas se acostumbramos a elegir alimentos que responden a los climas fríos. En nuestro clima es contraproducente consumir esos alimentos, ya que aportan muchas calorías. Están incorporados a nuestra cultura y en homenaje a nuestros antepasados los ponemos en las mesas, a pesar de las temperaturas que soportamos en esta época del año. Tenemos que tener consciencia que estamos consumiendo alimentos altamente energéticos que tienen alto aporte calórico, propios de un clima frío.
Por todo esto debemos consumirlos en cantidad y frecuencia moderadas y PRIORIZAR la ingestión de alimentos con menor aporte calórico.
Además, debemos tener en cuenta que en estas fiestas en general consumimos mayor cantidad de bebidas alcohólicas, las que aportan muchas calorías vacías, las que llamamos de este modo ya que no aportan nutrientes saludables para nuestro organismo. Por todo esto el consumo de estas bebidas debe ser medido.
Insisto en nuestro concepto: no están prohibidos. Sí debemos cuidar la ingesta en cantidad y frecuencia. Del mismo modo esta conclusión cabe para los dulces, donde las porciones pequeñas nos permiten satisfacer nuestro deseo sin perjudicar la salud con una ingesta fuera de medida.
Una de las maneras de llevar adelante esta disciplina es ir a estas reuniones cumpliendo durante el día la incorporación de las cuatro comidas habituales y de las colaciones con las que habitualmente completamos nuestra alimentación diaria. Además de ir a estos encuentros familiares con buena hidratación con agua previa.
No es conveniente sentarse a esas mesas navideñas después de muchas horas de ayuno; de esa manera, seguramente, ingeriremos más alimentos de lo necesario.
Tratar de moderar el consumo de alimentos es parte de nuestra responsabilidad para cuidar nuestra salud incluso en estas fiestas para lo cual recordemos la frase de aquel filósofo que sostenía que “somos lo que comemos”.
*Verónica Franceschini, presidente del Colegio de Graduados en Nutrición de la provincia de Santa Fe, 2da Circunscripción.
Fuente: Rosario3
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