Seleccionar página

Los robots están equipados con un brazo articulado que les permite manipular objetos y herramientas, junto a una cámara que les ofrece un sentido de percepción del entorno.

El uso de robots dentro de las empresas es cada vez más típico cuando se habla de grandes compañías, sobre todo aquellas que pertenecen al sector tecnológico, y ese es el caso de Alphabet X.

La división de investigación, desarrollo e innovación de Alphabet, la empresa que agrupa a Google y todos sus servicios y productos, incorporó una flota de robots de limpieza que desplegó en sus oficinas de San Francisco, California.

Estos robots están equipados con un brazo articulado que les permite manipular objetos y herramientas, junto a una cámara que les ofrece un sentido de percepción del entorno.

Junto a una serie de sensores, el prototipo del proyecto conocido como Everyday Robots puede desplazarse por los pasillos de una oficina y realizar sus tareas de limpieza de forma segura, en convivencia con los empleados de la compañía.

El gran objetivo de Alphabet X con el proyecto Everyday Robots apunta a lograr un proceso de aprendizaje fluido, donde los robots pueden comprender una demostración realizada por humanos u otros robots. De esta forma, los prototipos comenzaron a separar los desechos para reciclaje, una tarea que por ahora realizan de forma lenta.

Según Hans Peter Brøndmo, director jefe del área de robótica de Alphabet, existen más de 100 versiones diferentes de este tipo de robot para realizar diversas tareas en las oficinas de Alphabet.

Los robots de este proyecto pueden intercambiar sus funciones sin problemas.

El gran objetivo de la compañía apunta a promover el desarrollo y puesta a punto de esta tecnología en entornos reales, sin interferir ni afectar a los empleados de la compañía durante las pruebas.

A su vez, los robots de este proyecto pueden intercambiar sus funciones sin problemas. «El mismo robot que clasifica los desechos también puede contar con una escoba para barrer, o utilizar su pinza para agarrar los vasos de una mesa y girar el picaporte de la puerta», dijo Brøndmo.

Fuente: Rosario3